Lanzamiento del Nintendo Switchs

Nintendo Switch es una idea brillante, pero le faltarán juegos en su lanzamiento

 

Nintendo Switch costará 300 euros, se lanzará el 3 de marzo (3 del 3) y, bueno, tendrá una batería que durará 3 horas de media, aunque Nintendo dice que llegará hasta las 6, pero ya se sabe que las previsiones de este tipo no suelen ser ciertas.

La reiteración del número 3 parece intencional, pues es importante también en el principal videojuego de lanzamiento de la nueva videoconsola 2 en 1.

‘The Legend of Zelda: Breath of the Wild’ casi seguro que mostrará una vez más ese objeto divino llamado Trifuerza, que tantas veces ha aparecido y reaparecido en esta popular franquicia y que recoge las tres virtudes de los dos héroes y el antagonista principal de la franquicia.

Sin duda, este juego es y será lo más llamativo del lanzamiento de Nintendo Switch, aunque durante 2017 Nintendo ha prometido lanzar un gran juego al mes, del corte de Mario Kart 8 Deluxe (franquicia de carreras en karts que es todo un clásico en mucha reunirones de amigos), Splatoon 2 (un FPS con niños medio calamares y pintas muy a la moda) o Xenoblade Chronicles 2 (una secuela a un juego de rol gigantesco).

Se rumorea que también adaptarán Super Smash Bros (la popular franquicia de pelea entre mascotas de la compañía) y que también relanzarán parte del catálogo digital de juegos retro de anteriores consolas.

Un hardware raro con mucho de la Wii

Antes de entrar en detalle con los juegos, es necesario definir mejor lo que es la videoconsola en sí, porque es incluso más rara de lo que ya parecía. En un vídeo mostrado en octubre, se explicó que iba a poder usarse tanto como consola portátil como en casa, enchufada a un televisor.

Y que los mandos de control se pegaban y despegaban del cuerpo de la videoconsola, el cual a su vez se tenía que encajar en una base para conectarlo a la tele. Suena más complicado de lo que realmente ha sido en la experiencia personal de juego: se aprietan unos botones, se tira con un poco de firmeza y cada mando sale sin problemas.

Jugar con sólo uno de ellos puede ser incómodo si se tienen las manos grandes. Por fortuna, incluidas con la consola, vienen unas tapas laterales que incrementan un poco el tamaño de los Joy Con y que también permiten usar dos botones más. Esta, por cierto, es muy luminosa, con buen contraste, resolución de 720p y unos ángulos de visión soberbios.

Quien se sorprenda por un dispositivo de 2017 con una pantalla de 6,2 pulgadas y esta resolución, lo mismo se decepciona también al saber que Switch solo soporta 1080p cuando se conecta a la televisión mediante su soporte.

Este ‘dock’ cargará la consola (tiene un puerto USB-C y no uno microUSB) y está equipado con tres puertos USB para cargar accesorios o para conectar discos duros externos que amplíen el tamaño de la memoria interna (de solo 32GB, ampliables mediante tarjetas microSD de hasta 2 TB).

Y sí, jugar online requerirá una suscripción de pago, como ya hace la competencia. A cambio, se recibirán juegos gratis de NES o SNES (dos consolas antiguas de la compañía, pero con un catálogo inmenso y de calidad) cada mes, si bien solo podrán jugarse durante esos mismos 30 días y luego serán sustituidos.

Nintendo ha insistido mucho, quizá para dejar quizá atrás estos detalles que no han sentado del todo bien (se ha criticado también bastante el precio de 330 euros), en las particularidades y la alta tecnología de control por movimientos de los mandos de Switch.

Los dos mandos que se unen y separan a la pantalla se pueden usar como se usaban los mandso de la Wii, moviendo brazos y manos. Recrear movimientos dentro de los juegos adaptados a este tipo de control es incluso más preciso que en la exitosa antecesora y seguramente tenga bastantes juegos.

Pocos juegos de lanzamiento

Uno de ellos sería ‘1, 2, Switch‘. Se trata de un título que aglutina minijuegos en los que hay que usar los mandos para, por ejemplo, jugar con otro compañero a contar las bolas de una caja.

El mando representa la caja y la vibración consigue representar, casi de forma mágica, el peso y los golpes de las bolas que supuestamente alberga. Algo tan tonto y insulso como intentar adivinar cuántas bolas hay dentro resulta una forma muy eficaz de mostrar la tecnología de estos mandos.

 

El resto de minijuegos usan la vibración y los sensores de movimiento para cosas tan variopintas como cortar a un rival con una katana a toda velocidad, desbloquear una caja fuerte sintiendo dónde están las combinaciones de la cerradura, jugar a imitar las posiciones de un amigo que baila o, no es broma, ordeñar a una vaca de forma rítmica con otro jugador. Extraño, pero divertido por el simple hecho de hacerlo con otra persona.

En definitiva, ‘1, 2, Switch’ recuerda a la época dorada de Wii, lo que es muy bueno para Switch. Lo que no es tan bueno es que el resto del catálogo todavía sea una promesa.

Sí, ‘The Legend of Zelda: Breath of the Wild‘ se lanza el mismo día que la consola, pero los títulos propios que se han confirmado para el resto de 2017 son o remasterizaciones de Nintendo (‘Mario Kart 8 Deluxe‘, que es genial, pero ya estaba en Wii U), secuelas que, de momento, no se han diferenciado mucho (Splatoon 2, que de momento es muy parecido al primero) o quedan muy lejos (‘Xenoblade Chronicles 2‘ y ‘Super Mario Oddissey‘, que llegarán a finales de año).

Este nuevo ‘Zelda’ es muy ambicioso y se ha propuesto funcionar más como un ‘Skyrim’ (que también se lanzará en algún momento en Switch, por cierto) que como sus predecesores.

Los elementos clave siguen ahí y hay personajes reconocibles, empezando por la mismísima princesa que da nombre a la franquicia; pero los cambios introducidos nos empujan a creer que será uno de esos juegos que acabarán en las lista de lo mejor de 2017 y que satisfará a los compradores tempranos de Switch.

Hay otros muchos títulos, como el ‘Just Dance 2017‘ de Ubisoft, un juego vendidísimo por su fresca propuesta de bailer con los mandos con sensores por movimiento. También hay un ‘Skylanders‘, que triunfa entre el público más juvenil y permite jugar con figuras de monstruos (sí, Switch tiene un chip NFC para éstas y para los amiibo, que seguirán lanzándose para ella).

Y hay juegos indies curiosos y bonitos, como ‘Snipperclips‘, que plantea puzles para dos jugadores que cooperan cortando y ajustando las formas de sus graciosísimos y ‘cuquis’ protagonistas.

 

Un gran hardware con mucho que demostrar

Pese a lo interesante de estos juegos, y que el resto del catálogo prometido pinta bien y, según la compañía, se repartirá mes a mes; la sensación con Switch es que Nintendo está haciendo bien algunas cosas.

No lo está haciendo perfecto, pero ha dado en el clavo con una consola que podrá sacarse un poco de casa y con la que la partida en el metro o en casa no quedará interrumpida cuando haya que salir de los mundos de fantasía y colores de la compañía japonesa para volver a la realidad del moverse en Metro o bus para ir a trabajar.

Switch tiene que ser un éxito si Nintendo quiere mantener su relevancia y sus rarezas en un mercado tan competitivo como el de los videojuegos, en el que Sony y Microsoft han tomado con sus consolas la cuota de mercado de los grandes juegos fabricados por terceros y en el que los móviles se quedan con aquellos usuarios que no quieran gastarse dinero en un dispositivo pensado solo o en su mayoría para jugar.

¿Cómo van a romper con este esquema? Es complicado saberlo, y viendo lo que es Switch, parece complicado que vayan a volver a esa posición de poder que tuvo con Wii. Aún así, la combinación de formas tradicionales de juego, de formas alternativas y de poder llevarla encima o tenerla en casa es atractiva.

Su precio seguramente sea una barrera inicial que resulte problemática, pues muchos esperaban que no llegara a los 300; pero la propuesta es arriesgada, el proceso de separar y unir los mandos es sencillo y se juega simplemente bien. Necesita mejores juegos y juegos que no sea solo de Nintendo, pero lo demás lo tiene.

Y no, su potencia por debajo de PS4 y Xbox One no es un problema en sí: esta consola no compite con ellas, sino que tratará de ser una alternativa, una forma de jugar diferente y con juegos que no se parecen en absoluto a lo que ofrecerán Sony y Microsoft.